viernes, 28 de mayo de 2010
sábado, 22 de mayo de 2010
domingo, 16 de mayo de 2010
La energía cuesta dinero o El fin de la globalización
Jeff Rubin es el autor del reciente libro 'Por qué tu mundo está a punto de hacerse mucho más pequeño', en que resume la crisis energética hacia la que nos dirigimos y el impacto que tendrá sobre la globalización y la forma de vida de las sociedades industrializadas. El libro no dice nada que no hayan dicho ya otros autores en años anteriores, pero es una muy buena introducción para quienes estén empezando a leer sobre cuestiones energéticas y crisis del sistema (Vía SubtUtiles).
martes, 4 de mayo de 2010
Sobre la Década de la Educación para el Desarrollo Sostenible
La Década de la Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS) se propone impulsar una educación solidaria que contribuya a una correcta percepción del estado del mundo, que sea capaz de generar actitudes y compromisos responsables, y que prepare a los ciudadanos para una toma de decisiones fundamentadas dirigidas al logro de un desarrollo culturalmente plural, socialmente justo y ecológicamente sostenible, que supere las posiciones antropocéntricas clásicas y que esté orientada a la búsqueda de modelos más comprensivos e inteligentes de interacción con los ecosistemas. En el texto* se intenta hacer un análisis crítico de los fundamentos, de los marcos conceptuales y de los principios de procedimiento en los que se inspira el Plan Internacional de aplicación del Decenio de las Naciones Unidas de la EDS, propuesto por la UNESCO para la implantación de dicho Decenio.
La educación ambiental tiene un reto a la hora de abordar diagnósticos amplios que permitan objetivar los avances y evaluar los resultados de las acciones a corto, medio y largo plazo, teniendo en cuenta los distintos contextos o marcos de referencia posibles.
Pero, en mi opinión, antes de entrar a participar en este juego habría que ver si es pertinente formar parte de un plan que establece unos fundamentos vagos que, en realidad, esconden una concepción del desarrollo claramente asociada a la idea de crecimiento, aun cuando la adornen con bonitos adjetivos.
Hagamos una breve recapitulación. A partir de los años 60 empezaron a hacerse evidentes los problemas ecológicos que estaba creando el fuerte crecimiento económico iniciado tras la posguerra. Mientras los poderosos aceptaban las premisas del neoliberalismo, las ideas ecologistas fueron teniendo cada vez más aceptación entre la sociedad. Los gobiernos de los países más industrializados se empezaron a ver presionados por la opinión pública para desarrollar una política ambiental. La economía ortodoxa no pudo seguir manteniendo la supuesta incompatibilidad entre economía y ecología, porque ello supondría la necesidad de sustituir el modelo económico por otro. Como este planteamiento resulta inaceptable para los defensores del sistema, se comenzó a defender la compatibilidad entre crecimiento ilimitado y protección de la naturaleza.
Así fue como nació el concepto de “desarrollo sostenible”. En las primeras páginas del Informe Brundtland lo exponen con meridiana claridad: “Lo que se necesita ahora es una nueva era de crecimiento económico, crecimiento que sea vigoroso y a la vez social y ambientalmente sostenible” (Our Common Future, Brundtland 1987, pág. 2). Y así lo usan, por tanto, los distintos organismos internacionales que asimilan el concepto: “La colaboración internacional constituye una inversión fundamental en el desarrollo humano, y su rentabilidad puede medirse por el potencial humano que resulta de la prevención de enfermedades y de muertes evitables (…), y de la creación de condiciones para conseguir un crecimiento económico sostenido” (Human Development Report, UNDP 2005, pág. 3).
Por tanto, y más allá de las sucesivas y posteriores interpretaciones a cargo de otros autores que intentan atraer el concepto hacia sus propias consideraciones, podemos observar que la concepción internacional, ideológica y políticamente, de este término está inevitablemente asociada a la idea de crecimiento.
¿Y es esto posible? Es decir, ¿es posible un modelo de desarrollo que se base en el crecimiento sostenible? ¿Y es posible la sostenibilidad en una sociedad que busca el crecimiento?
Es posible, quizás, mantener un crecimiento sostenible de cosas no materiales, pero nuestros modelos socioeconómicos se basan en crecientes inputs de materias y energía, lo que se traduce en un consumo creciente de recursos y en un aumento consiguiente de impactos en un planeta, recordémoslo, finito.
Además, los modelos económicos humanos, aunque en la práctica nadie lo ponga de manifiesto, constituyen un subsistema del sistema más general formado por la economía de la naturaleza, de la ecología, y no al revés, como muchos economistas ortodoxos parecen propugnar. Un modelo realmente sostenible sólo puede funcionar a largo plazo cuando se comporta igual que un ecosistema natural, en un reciclaje continuo de recursos y alimentándose con la fuente inagotable, a escala humana, claro, de la energía solar. Y, por supuesto, sin la búsqueda del crecimiento como un objetivo en sí mismo.
Así pues, ¿qué evaluar cuando los objetivos no están claros? ¿Cómo evaluar cuando nos basamos en un marco fundamentado en la falacia? ¿Cómo valorar los planes de acción si ni siquiera están claros los acuerdos de mínimos?
Lo cierto es que el resultado de cualquier programa de desarrollo que no abandone las ansias de crecimiento es la insostenibilidad. Y será así incluso en el caso de que el programa incluya la palabra “sostenible”. El uso frecuente del adjetivo “sostenible” no es suficiente para crear una sociedad sostenible, y enmarcar la educación en estos términos, como mínimo inexactos y confusos, no creo que la haga verdaderamente útil para los retos que afrontamos. Corremos el riesgo de estar trabajando para contaminar menos simplemente para poder contaminar más tiempo. La educación ambiental es una herramienta fundamental para promover, de forma crítica y contextualizada para cada lugar y cada comunidad, el cambio de modelo necesario para afrontar el futuro de forma justa con toda la humanidad y con el planeta. Pero para ello es necesario tener claro qué es lo que hay que cambiar a nivel global.
La educación ambiental tiene un reto a la hora de abordar diagnósticos amplios que permitan objetivar los avances y evaluar los resultados de las acciones a corto, medio y largo plazo, teniendo en cuenta los distintos contextos o marcos de referencia posibles.
Pero, en mi opinión, antes de entrar a participar en este juego habría que ver si es pertinente formar parte de un plan que establece unos fundamentos vagos que, en realidad, esconden una concepción del desarrollo claramente asociada a la idea de crecimiento, aun cuando la adornen con bonitos adjetivos.
Hagamos una breve recapitulación. A partir de los años 60 empezaron a hacerse evidentes los problemas ecológicos que estaba creando el fuerte crecimiento económico iniciado tras la posguerra. Mientras los poderosos aceptaban las premisas del neoliberalismo, las ideas ecologistas fueron teniendo cada vez más aceptación entre la sociedad. Los gobiernos de los países más industrializados se empezaron a ver presionados por la opinión pública para desarrollar una política ambiental. La economía ortodoxa no pudo seguir manteniendo la supuesta incompatibilidad entre economía y ecología, porque ello supondría la necesidad de sustituir el modelo económico por otro. Como este planteamiento resulta inaceptable para los defensores del sistema, se comenzó a defender la compatibilidad entre crecimiento ilimitado y protección de la naturaleza.
Así fue como nació el concepto de “desarrollo sostenible”. En las primeras páginas del Informe Brundtland lo exponen con meridiana claridad: “Lo que se necesita ahora es una nueva era de crecimiento económico, crecimiento que sea vigoroso y a la vez social y ambientalmente sostenible” (Our Common Future, Brundtland 1987, pág. 2). Y así lo usan, por tanto, los distintos organismos internacionales que asimilan el concepto: “La colaboración internacional constituye una inversión fundamental en el desarrollo humano, y su rentabilidad puede medirse por el potencial humano que resulta de la prevención de enfermedades y de muertes evitables (…), y de la creación de condiciones para conseguir un crecimiento económico sostenido” (Human Development Report, UNDP 2005, pág. 3).
Por tanto, y más allá de las sucesivas y posteriores interpretaciones a cargo de otros autores que intentan atraer el concepto hacia sus propias consideraciones, podemos observar que la concepción internacional, ideológica y políticamente, de este término está inevitablemente asociada a la idea de crecimiento.
¿Y es esto posible? Es decir, ¿es posible un modelo de desarrollo que se base en el crecimiento sostenible? ¿Y es posible la sostenibilidad en una sociedad que busca el crecimiento?
Es posible, quizás, mantener un crecimiento sostenible de cosas no materiales, pero nuestros modelos socioeconómicos se basan en crecientes inputs de materias y energía, lo que se traduce en un consumo creciente de recursos y en un aumento consiguiente de impactos en un planeta, recordémoslo, finito.
Además, los modelos económicos humanos, aunque en la práctica nadie lo ponga de manifiesto, constituyen un subsistema del sistema más general formado por la economía de la naturaleza, de la ecología, y no al revés, como muchos economistas ortodoxos parecen propugnar. Un modelo realmente sostenible sólo puede funcionar a largo plazo cuando se comporta igual que un ecosistema natural, en un reciclaje continuo de recursos y alimentándose con la fuente inagotable, a escala humana, claro, de la energía solar. Y, por supuesto, sin la búsqueda del crecimiento como un objetivo en sí mismo.
Así pues, ¿qué evaluar cuando los objetivos no están claros? ¿Cómo evaluar cuando nos basamos en un marco fundamentado en la falacia? ¿Cómo valorar los planes de acción si ni siquiera están claros los acuerdos de mínimos?
Lo cierto es que el resultado de cualquier programa de desarrollo que no abandone las ansias de crecimiento es la insostenibilidad. Y será así incluso en el caso de que el programa incluya la palabra “sostenible”. El uso frecuente del adjetivo “sostenible” no es suficiente para crear una sociedad sostenible, y enmarcar la educación en estos términos, como mínimo inexactos y confusos, no creo que la haga verdaderamente útil para los retos que afrontamos. Corremos el riesgo de estar trabajando para contaminar menos simplemente para poder contaminar más tiempo. La educación ambiental es una herramienta fundamental para promover, de forma crítica y contextualizada para cada lugar y cada comunidad, el cambio de modelo necesario para afrontar el futuro de forma justa con toda la humanidad y con el planeta. Pero para ello es necesario tener claro qué es lo que hay que cambiar a nivel global.
*Este escrito es un comentario crítico sobre el texto "Educación para el desarrollo sostenible: evaluación de retos y oportunidades del decenio 2005-2014", de J. Gutiérrez, J. Benayas y S. Calvo.
viernes, 30 de abril de 2010
Carlos Taibo, de nuevo en Córdoba
El próximo día 6 de mayo, a las 20:00 horas, en el salón de actos de Cajasur (Ronda de Tejares esquina Gran Capitán) Carlos Taibo, escritor y profesor Titular de Ciencia Política y de la Administración en la Universidad Autónoma de Madrid, dará una conferencia en el marco del Seminario permanente del INET. La conferencia, titulada “En defensa del Decrecimiento”, está organizada por el INET y Ecologistas en Acción Córdoba.
Para abrir boca os dejo con esta entrevista que le hicieron hace poco en RNE.
miércoles, 28 de abril de 2010
'Born Free'
La cantante y grafitera británica M.I.A. acaba de lanzar 'Born Free' como adelanto de lo que será su tercer disco de estudio. Romain Gavras, hijo del director franco-griego Costa Gavras, es el director del videoclip, una potente denuncia contra la segregación y persecución racial. Como no podía ser menos, ha levantado polémica, ha sido clasificado como X e incluso ha llegado a ser censurado por Youtube (no puede verse en Estados Unidos) por considerar que contraviene la política del portal de no distribuir contenidos pornográficos o de violencia gratuita. Allá ellos. El magnífico videoclip, uno de los mejores que he visto nunca, se puede ver en otros portales de contenidos audiovisuales de Internet, como Daylimotion o Vimeo, y en la página web de la artista. No os lo perdáis. Es una puta maravilla.
jueves, 22 de abril de 2010
Binta y la gran idea
Cortometraje de Javier Fesser que pertenece a la película 'En el mundo a cada rato'. Utilizado el otro día por una profesora en clase para tratar el tema de la acción comunitaria y la participación. Rodado en Senegal con la ayuda de UNICEF, conduce al espectador al mundo de Binta, una niña de siete años que pone en marcha una obra de teatro infantil para mostrar el deseo de su prima de ir al colegio.
viernes, 16 de abril de 2010
"No soporto hablar de mí mismo"
Hace tiempo me propuse entrevistar a personas más o menos cercanas a mí que, a la vez que se daban a conocer un poco más a ellas mismas, compusieran de alguna manera un puzzle que mostrara el contexto donde me muevo. Sólo logré realizar dos entreleídas, como yo las llamo. Una a mi amigo más pixelado y otra a la molona Cris. Ahora he querido retomar esta sección. Y la continuo con otro gran amigo que, aunque confiesa que no soporta hablar de sí mismo, nos deja interesantes líneas. ZeRaTuL es el autor del blog El Píxel Verde (que le animo a retomar de nuevo), ambientólogo y un grandullón con un gran corazón. Muchos lo conocimos en una época que quedó marcada por sus horribles camisas de flores. Hoy os lo presento a vosotros.
-Para empezar, hablemos de música. ¿Cuál es la primera canción que recuerdas haber escuchado?
Pues seguramente alguna de Serrat, que a mi madre le gustaba mucho y lo ponía bastante. No sabría decirte cual seguro, quizá "fiesta" o "uno de mi calle".
-Volviendo al presente, ¿cuál es tu último hallazgo musical?
Hombre, hallazgo estrictamente no son, porque la gente que lo forman son muy conocidos, pero últimamente ando oyendo "Them crooked vultures". También las canciones del último disco de Iván Ferreiro, que va poniendo en su página.
-¿Qué opinas de la "Ley Sinde" y todo el debate que ha generado?
Versión corta: Lo que diga David Bravo.
Versión larga: Me parece mal, lo primero, que intenten meterla en una Ley que a priori no tiene nada que ver con internet, lo segundo, que sea tan extremadamente partidista para un lado del problema, que por cierto era el que había perdido todas las demandas con la legislación actual, y lo tercero, y seguramente es lo más importante, la posibilidad que ofrece de coartar libertades alegremente, en función de un derecho arcaico (aunque seguramente necesario) como es la propiedad intelectual. El tema es un poco complejo y tampoco me quiero extender, pero vamos, que me parece un despropósito absoluto.
-¿Cuál es la mejor serie de animación de la historia?
Joder, difícil pregunta... La que más me enganchó en su momento fue Los Caballeros del Zoodíaco, o Bola de Dragón, pero no creo que sean las mejores... Diría que Futurama.
-Con una cierta perspectiva, ¿cómo valoras tu paso por la universidad?Pues seguramente alguna de Serrat, que a mi madre le gustaba mucho y lo ponía bastante. No sabría decirte cual seguro, quizá "fiesta" o "uno de mi calle".
-Volviendo al presente, ¿cuál es tu último hallazgo musical?
Hombre, hallazgo estrictamente no son, porque la gente que lo forman son muy conocidos, pero últimamente ando oyendo "Them crooked vultures". También las canciones del último disco de Iván Ferreiro, que va poniendo en su página.
-¿Qué opinas de la "Ley Sinde" y todo el debate que ha generado?
Versión corta: Lo que diga David Bravo.
Versión larga: Me parece mal, lo primero, que intenten meterla en una Ley que a priori no tiene nada que ver con internet, lo segundo, que sea tan extremadamente partidista para un lado del problema, que por cierto era el que había perdido todas las demandas con la legislación actual, y lo tercero, y seguramente es lo más importante, la posibilidad que ofrece de coartar libertades alegremente, en función de un derecho arcaico (aunque seguramente necesario) como es la propiedad intelectual. El tema es un poco complejo y tampoco me quiero extender, pero vamos, que me parece un despropósito absoluto.
-¿Cuál es la mejor serie de animación de la historia?
Joder, difícil pregunta... La que más me enganchó en su momento fue Los Caballeros del Zoodíaco, o Bola de Dragón, pero no creo que sean las mejores... Diría que Futurama.
¿Académicamente o personalmente? Académicamente mal, quiero decir, yo he estudiado una carrera con muchos problemas (tú lo sabes tan bien como yo) en muchos sentidos. Está mal estructurada, es un cementerio de dinosaurios para los profesores, en la mayoría de los casos sin vocación, tiene una deficiencia increíble de prácticas (me refiero a prácticas reales, de las que enseñan cosas), no está para nada enfocada a las posibles salidas profesionales, dejando muchísimos campos interesantes casi sin tocar, y una vez acabada es ninguneada por muchísimas otras carreras... El principal fallo que le veo, que no lo solucionaría todo, pero la mejoraría bastante, es la falta de feedback, de retroalimentación. Si hubiera una persona encargada de contactar alumnos licenciados para ver que mejorarían en la carrera, que cambios habría que hacer para acercarla al mundo real (desde temarios a asignaturas completas) la carrera ganaría mucho. Pero claro, eso es pedir demasiado.
Y personalmente, pues todo lo contrario, conocí a un montón de gente maravillosa, muchos de los cuales son hoy mis mejores amigos, aprendí a hacer cosas por mi mismo, maduré... No sé, seguramente son mis mejores años, así que no me quejo.
Y personalmente, pues todo lo contrario, conocí a un montón de gente maravillosa, muchos de los cuales son hoy mis mejores amigos, aprendí a hacer cosas por mi mismo, maduré... No sé, seguramente son mis mejores años, así que no me quejo.
-Eres Licenciado en Ciencias Ambientales, ¿qué le dirías a un estudiante de Bachillerato que esté valorando ingresar en esta carrera?
Lo primero, que se entere bien en que consiste la carrera, es decir, que sepa que estudiar ambientales difícilmente le va a servir para irse a trabajar al campo... Que sepa las salidas reales de la carrera, que sepa lo que puede hacer cuando salga, pero que sepa también que los ambientólogos somos necesarios. Le diría que hablara con una persona que haya hecho la carrera para informarse, básicamente. Y que si de verdad le gusta, que la haga sin dudar, porque merece la pena.
-¿Cuál es tu opinión acerca de la decisión de la Junta de Andalucía de no permitir la creación del Colegio Oficial de Ambientólogos en nuestra comunidad?
Pues qué voy a opinar, me parece fatal, aparte de que la excusas que dan son bastante pobres. Creo que está claro que es un tema más de presiones políticas que otra cosa, pero esperemos que la cosa acabe saliendo bien... Hay gente muy valida al frente del problema, y si al cosa sigue igual seguiremos haciendo ruido, como en la manifestación en Sevilla.
-De los problemas ambientales existentes, ¿cuál es el que más te preocupa?
No lo sé, me parece complicado decantarme por uno, porque muchos están ligados entre sí, y además tienen un componente geopolítico muy importante... Posiblemente el Cenit del petróleo, pero como digo eso es un problema que abarca muchos aspectos. Aunque en el fondo eso es el medio ambiente ¿no?
-¿Piensas que es importante la participación ciudadana en los temas ambientales?
La participación ciudadana y la educación ciudadana son fundamentales en cuestiones ambientales, principalmente porque en muchos casos se lucha contra hábitos adquiridos que son casi imposibles de eliminar si no es con una buena formación.
-¿Qué le destacarías de Córdoba y los cordobeses a un extranjero?
Le diría que es una ciudad preciosa, con mucho encanto, y que merece la pena venir a verla antes de que nos la carguemos, poniendo una playa, un tranvía o vete tú a saber qué... Y de los cordobeses, pues que hay de todo, como en todos sitios, pero que en general el cordobés es una gran persona.
-¿Qué opinas de la candidatura de Córdoba a Capital Europea de la Cultura en 2016?
Me parece una oportunidad muy interesante de potenciar la cultura en Córdoba, que se está perdiendo en hacer actos de cara a la galería. Yo no soy un entendido en estos temas, y quizá esta sea la forma de conseguir la capitalidad para poder desarrollar después proyectos de verdad, pero echo en falta muchas cosas en Córdoba (teatros, los cines pequeños están desapareciendo, exposiciones...). En Córdoba hay muchos monumentos (que posiblemente están aquí porque no se los pueden llevar) pero casi no vienen actividades itinerantes realmente interesantes... O yo no me entero.
-¿Cómo ves tu vida en 2016?
¿No sé qué voy a hacer mañana, cómo quieres que sepa esto? No tengo ni idea, me gustaría seguir en Córdoba, pero nunca se sabe...
-Ahora pasamos a un minitest de respuestas rápidas, a ver con qué nos sorprendes...
-¿Qué opinas de la candidatura de Córdoba a Capital Europea de la Cultura en 2016?
Me parece una oportunidad muy interesante de potenciar la cultura en Córdoba, que se está perdiendo en hacer actos de cara a la galería. Yo no soy un entendido en estos temas, y quizá esta sea la forma de conseguir la capitalidad para poder desarrollar después proyectos de verdad, pero echo en falta muchas cosas en Córdoba (teatros, los cines pequeños están desapareciendo, exposiciones...). En Córdoba hay muchos monumentos (que posiblemente están aquí porque no se los pueden llevar) pero casi no vienen actividades itinerantes realmente interesantes... O yo no me entero.
-¿Cómo ves tu vida en 2016?
¿No sé qué voy a hacer mañana, cómo quieres que sepa esto? No tengo ni idea, me gustaría seguir en Córdoba, pero nunca se sabe...
-Ahora pasamos a un minitest de respuestas rápidas, a ver con qué nos sorprendes...
+Un libro: Últimamente leo poco, así que me quedo con "Los pilares de la Tierra" que es el primero que me ha venido a la cabeza.
+Un disco: Ultrasónica - Los Planetas.
+Una película: Sleepers.
+Una comida: Pasta.
+Un sentimiento: Felicidad.
+Una cita: Pues no sé, que levanten la manos las que estén dispuestas!! No en serio, es que siempre me hace gracia la gente que se cree que "Una cita" se refiere a salir con alguien... Me quedo con la actual cabecera de mi blog, del Subcomandante Marcos: "Disculpen las molestias, esto es una revolución".
+Un rincón de Córdoba: La Asomadilla, me encanta ese parque.
+Un viaje: Lo importante es la compañía, el sitio me da lo mismo...
+"Me encanta...": el olor a napalm por las mañanas. Y los tangas. Y el olor a café.
+"No soporto...": hablar de mí mismo (hazte a la idea de lo que me ha costado esto).
-Muchas gracias por tu tiempo. ¿Hay algo que quieras añadir?
Culo.
martes, 13 de abril de 2010
Ecociudadanía
Si hay una palabra que aglutina la gran mayoría de las reflexiones que intentan analizar nuestro mundo en la actualidad es la palabra “crisis”. Se habla de distintos tipos de crisis acompañándola de adjetivos como “energética”, “ecológica”, “alimentaria”, “social”, “económica”, “cultural”, etc. Hay autores que aglutinan todas estas crisis en una sola: la crisis civilizatoria. Con esta idea se intenta enfatizar que estamos asistiendo al agotamiento de un modelo de organización económica, productiva, política, cultural, social, ideológica…
Uno de los aspectos de esta crisis civilizatoria tiene que ver con el abandono por parte de la sociedad de su responsabilidad pública, política, facilitando que aquellos que detentan el poder inmiscuyan intereses privados en la búsqueda del interés público. Este hecho está alimentado por nuestro sistema. El modelo socioeconómico actual presenta a los ciudadanos, además de como simples consumidores, como si estuviesen aislados de su entorno físico y social y como si fuesen, a la manera conductista, unas hojas en blanco en las que poder escribir toda la información que queramos, que utilizarán automáticamente y en las mismas condiciones. Somos máquinas individualizadas de un engranaje que no contempla sus propias imperfecciones.
Estamos en un punto de inflexión. Demandamos nuevas respuestas para problemas que no podemos resolver con las viejas ideas. Necesitamos que el pensamiento complejo nos acerque nuevas formas de convivencia, de relacionarnos en sociedad, en el marco de una visión holística del mundo. Pero para llegar a nuevas respuestas hace falta buscar las formas más apropiadas a las nuevas problemáticas.
Para ello hay que enfatizar otros valores, diferentes a los que hoy reinan, en pos de un nuevo concepto de ciudadanía. Hay que abandonar el etnocentrismo, promover la justicia ecológica y la justicia social y comprender que van de la mano, reconocer los límites (físicos, sociales, éticos) y ponerlos en práctica. Debemos realimentar el valor de lo público, de lo común. Necesitamos reelaborar una idea de desarrollo verdaderamente cualitativo y no unido al concepto cuantitativo de crecimiento. Tenemos que buscar la creatividad política, desarrollar la autoestima, valorar la solidaridad y aceptar y defender la diversidad. En definitiva, nuestra acción como ciudadanos tiene la urgente necesidad de un planteamiento ético desde el que se revisen en profundidad los pilares mismos de nuestra civilización.
Pero todo ello debe darse en un intercambio continuo y colectivo. Hay que poner de manifiesto que los valores cobran sentido en agrupaciones dinámicas, en interrelación, en sociedad. Sin embargo, la privatización del poder político que sufrimos nos hace carecer de la capacidad de conseguir la participación que se demanda. Una participación real, efectiva, activa, crítica y dirigida a la acción transformadora. La democracia no puede quedarse como una mera herramienta de un sistema de gobierno. La democracia dota de mayor calidad de vida y debemos extenderla a todas las facetas de nuestro día a día, convirtiéndola en la base fundamental de todas las relaciones entre humanos.
Cuando hablamos de Ecociudadanía hablamos de formación participativa y resolutiva de personas, en la búsqueda de alternativas a conflictos ambientales. Hablamos de la vuelta a lo local, que refuerza los procesos de democracia participativa, y viceversa. Hablamos del valor de la diferencia, de la pluralidad, incluso del conflicto, que pueden ser considerados como una ventaja, puesto que aportan criterios pedagógicos y ético-ambientales.
El medio ambiente es el eje en el que hoy debe apoyarse el cambio social. Ahí radica la importancia de educar a partir de los problemas ambientales, ya que son problemas que nos ponen en contacto con sistemas y realidades complejas y nos ofrecen la oportunidad de ejercitar y aprender sobre esta complejidad.
La formación basada en una metodología de investigación-acción participativa aplicada a los procesos de aprendizaje y capacitación colectiva para y desde la acción ciudadana no se da en la educación formal y queda, en el mejor de los casos, como un ejercicio de lucha con las administraciones y de búsqueda de las capacidades personales y colectivas para la consecución de objetivos relacionados con necesidades reales y limitado a movimientos sociales organizados. Esto es una dificultad y un factor donde incidir, dado que es radicalmente necesaria la implementación de, al menos, nociones básicas de participación y acción ciudadana en la educación formal. Sin olvidar, claro está, que es en la vida social donde esta capacitación se ejercitará, crecerá y se pondrá en contacto con la realidad compleja.
Por tanto, es preciso que se convierta a la ciudadanía en protagonista, eludiendo la alienación y unificación de conciencias que caracteriza la sociedad de masas de hoy, donde reina un conformismo generalizado en torno a una propaganda bien construida. Partiendo y utilizando las ideas previas de los ciudadanos hay que hacerlos partícipes de todo el proceso de toma de decisiones, valorando todo el camino recorrido, la implicación, las redes creadas, las reflexiones.
En todo ello cobran un papel fundamental dos actores: los medios de comunicación y las ciudades. Los primeros pueden contemplarse desde dos perspectivas. Siguen, en su mayoría, dejando de lado su responsabilidad social en la difusión de las problemáticas ambientales con el fin de interesar al individuo en un proceso activo. Pero, por otra parte, la utilización de los medios de comunicación como recurso educativo, con sus características dinámicas y ágiles, ayuda a que los ciudadanos se movilicen en la acción participativa.
La vuelta a lo local refuerza el proceso de democracia participativa. Es por ello que las ciudades adquieren un fuerte protagonismo, como referencia cercana, donde convergen aspectos disciplinares, pedagógicos y metodológicos que hacen de ellas magníficos recursos poco explotados y referentes obligados de la educación actual y del futuro.
La Ecociudadanía desafía a los ciudadanos, a las instituciones, a las organizaciones de la sociedad civil y a los responsables políticos y económicos en el marco del cambio hacia un nuevo paradigma que contemple la complejidad también en nuestro papel dentro de las sociedades. Para ello, la educación ambiental puede convertirse en herramienta fundamental para contribuir a hacer de nuestras sociedades en general, y de la ciudad en particular, lugares cada vez más humanos, sustentables y democráticos.
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